Idéa Juche

En pocas palabras, la idea Juche significa que los únicos propietarios de la revolución y de la posterior construcción son las masas". Así, dicen, explicaba el "Gran Líder" Kim Il Sung la ideología que da sentido a la República Democrática Popular de Corea, un sistema filosófico y político que adapta el comunismo a la cultura autóctona. Es, para muchos, una respuesta a la necesidad del sistema norcoreano de defenderse, de dotarse de argumentos con los que combatir la disidencia y repeler las influencias externas, tanto desde los aliados comunistas, como de los eternos enemigos del Estado. Kim Il Sung fue su ideólogo y promotor, con decenas de volúmenes publicados. Otros, como Wang Yan Yop, se encargaron de dar sentido práctico a la obra magna del "Gran Líder", aunque luego protagonizase una de las más sonadas deserciones de la R.P.D.C. Se dice que la Idea Juche fue inspirada a Kim Il Sung por el monte Baekdu, una cima mítica para los coreanos y todo un símbolo de la nación.
Abril en el calendario norcoreano que puede bajarse en www.dprkorea.com
UN CALENDARIO PARA UNA REVOLUCIÓN
El año 2002 en Corea del Norte es el Juche 91. Tras la constitución de 1972, se instauró en el país un nuevo calendario, (algo habitual en todo proceso que se considere revolucionario), cuyo inicio se sitúa en el nacimiento de la ideología que rige la república. ¿Cuándo nació la ideología Juche?, pues con su autor, Kim Il Sung. Así, este año se conmemora el 90 aniversario del nacimiento del "Gran Líder", y por tanto de la ideología de la que fue artífice. De acuerdo con el modo oriental de contar los años (al nacer o suceder algo comienza el año uno), nos encontramos en el Juche 91.
INDIVIDUALISMO Y REVOLUCIÓN
La ideología jucheísta, o "kimilsunguista", toma su nombre de una teoría filosófica tradicional coreana, el Juche (léase suché). Su fundamento es que el individuo es responsable de su propio destino. Esa máxima, en un sistema revolucionario, traslada a la suma de individuos que componen las masas populares la autoría de la revolución y su desarrollo. De ese modo, cada norcoreano tiene su parcela de responsabilidad en el destino de la colectividad. El jucheísmo es objeto de estudio desde su implantación, tanto desde un punto de vista afín al sistema norcoreano, (tal es el caso de los grupos de estudio de la ideología Juche repartidos por el Reino Unido, Italia, España, Brasil, Japón o Perú, entre otros), como desde la distancia que requiere una aproximación científica a las ideologías políticos, (como en el caso de los estudios coreanos emprendidos por universidades de Australia, Rusia o América Latina).
Torre Juche, en Pyongyang. (F: simonbone.com)
"El establecimiento del jucheísmo significa adoptar la actitud de maestro de la revolución y reconstrucción de tu propio país. Esto significa un proceder independiente y creativo de cada uno con el fin de encontrar las soluciones a los problemas que puedan aparecer en el proceso de revolución y construcción". De ese modo, se explicaría, según la revista "Korean Review", la principal aplicación práctica de la teoría kimilsunguista, cuyo máximo objetivo sería "hacer posible la consolidación de los fundamentos políticos del Estado mediante el desarrollo de una indestructible cohesión y uniudad política e ideológica". Tal afirmación, da sentido a una lucha contra la disidencia y contra la influencia extranjera, ya que esa unidad ideológica y política en favor de la revolución permitiría ciertas desviaciones de la línea marcada motivadas por las aportaciones que cada persona, o grupo, plantease de acuerdo a la premisa jucheísta del proceder "independiente y creativo", y que podrían sumarse a las directrices revolucionarias. No obstante, y como en toda doctrina, la bibliografía jucheísta expone con profusión las funciones deseables para cada colectivo de revolucionarios. Así, por ejemplo, los medios de comunicación tienen como función la difusión de los avances que se produzcan en la revolución y construcción del "paraíso de los trabajadores", con lo que cabe pensar, evidentemente, que se vigilarán todas aquellas informaciones y actitudes que supongan un paso atrás en el proceso revolucionario.
Portada de la revista japonesa "Estudio de la Idea Juche", dedicada al análisis y difusión de los planteamientos del kimilsunguismo.
Tanto Kim Il Sung, padre de la adaptación del comunismo a la idiosincrasia norcoreana, como su hijo y actual líder del país, Kim Yong Il, son citados como los más prolíficos autores de tratados en los que basar el "kimilsunguismo". Kim Yong Il, autor de numerosas obras cinematográficas, literarias y propagandísticas, es actualmente uno de los principales referentes teóricos de una corriente ideológica que da fundamentos a las peculiaridades del sistema político norcoreano.
Para entender la base del "jucheísmo", sus motivaciones y sus fundamentos, resultan suficientemente ilustrativas estas citas del libro "¡Juche!" de Kim Il Sung, editado por primera vez en 1975:
-"Estamos haciendo la revolución coreana. Y todo lo que a ella afecta, los coreanos saben cómo afrontarlo mejor que nadie. La cuestión fundamental de la revolución corena y que los coreanos decidimos, y que nuestra fuerza es el factor decisivo en nuestra vistoria."
-"Ningún extranjero puede darnos la receta de qué hacer con nuestra revolución. Para poder llevarla a cabo con éxito, los coreanos, éllos mismos, deben utilizar su cerebro, resolver los problemas que puedan surgir con su propio esfuerzo, un esfuerzo que debe asentarse conforme a los intereses de la revolución coreana".
-"Nuestro Partido se ha adherido fuertemente a la idea del Juche, para resolver todos los problemas de la revolución y la construcción del socialisma con independencia, de acuerdo a las condiciones específicas de nuestro país y a través de nuestros esfuerzos; y nosotros, todo el pueblo, hemos formado una piña alrededor del espíritu de una autoafirmación que nos llama a colaborar en la revolución y construcción del socialismo y el comunismo en nuestro país, con nuestros propios esfuerzos y con los recursos de nuestro propio país, apartándonos de la idea de depender de otros".
Así, Kim Il Sung promueve una doctrina autodefensiva, contrapuesta a la "dependencia" que de los Estados Unidos tienen, por ejemplo, los coreanos del sur. El jucheísmo enarbola la bandera de la soberanía nacional popular, que da pie a establecer un sistema político al margen de influencias externas que puedan quebrantar el buen desarrollo de la etapa de transición hacia el comunismo. De este modo, se sigue configurando aún hoy una doctrina que absorve y da un sentido ideológico a lo que en la práctica es el régimen de Corea del Norte.
